17.12.07

Silencio


Estuve sentada en la banqueta de la esquina a medio día, recibiendo el calorcito emanado por el sol; apenas si sentía que mis pies tomaban el color rosado de una piel tibia.

El silencio, pese a ser una calle muy transitada, era increíble, no pasaba nada ni nadie, no había parejas en el parque ni niños gritando en los juegos, el sonido sólo era del aire que me secreteaba que por ahí andaba el invierno. Yo seguía ahí sentada, tomada de mis rodillas como una niña que espera a que lleguen por ella. En el fondo esperaba a que el silencio se rompiera con tu voz, deseaba verte parado frente a mi, con tu cabello alborotado y con la sonrisa que siempre me regalas al verme. Pero seguí impregnada del silencio dominguero, buscando entre la lógica y la razón una respuesta a tu mudez, aceptando que mi cuerpo te buscaba en la memoria y en la piel.

Benedetti y Gioconda ya no me consuelan, el silencio me persigue, y por más que grite no logro romperlo. Mis pulmones casi revientan, pero aún así tu ausencia es muy grande.

El sol me dio su calor, mis pies tomaron un color distinto al azulado, mis manos soltaron mis piernas para dejarlas libres y retirarse caminando con los pies arrastrando, yo me fui de la esquina del parque con un nudo en la garganta sin deshacer.

11.12.07

Excelente poema... con muy pocas palabras dice mil verdades sobre nuestro país...

UN GRAN PAÍS
de Lina Zerón

Vivo en un país tan grande que todo queda lejos
la educación,
la comida,
la vivienda.

Tan extenso es mi país
que la justicia no alcanza para todos.

1.12.07

Los rehenes

Después del ataque a Alberto Capella, ex presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado, y ahora ya titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Tijuana, la poeta Elizabeth Cazessús escribió el poema "Los rehenes", donde claramente nos hace un llamado a involucrarnos en los problemas que tenemos como sociedad, a no quedarnos como simples observadores.


LOS REHENES

Para Alberto Capella


…el viento del crimen a la altura del delirio.
Rodolfo Hasler

es la hora de escribir un poema acerca del mundo
de diagnosticar las formas en que amedrenta
con su odio y deslava el rostro de la sinrazón
para justificar mil malabares políticos

es hora de escribir que estamos al acecho
de ladrones, de gangsters, de capos del poder y la avaricia
ante la falta de libertad y la zozobra
y su mezquina relación con pretendida entelequia

es hora de callar lo escrito
aquello que no tiene razón en la sobremesa
congestionadas las entropías mediáticas
ante verdades telúricas y tan llanas

es hora de nombrar en lo oscuro
la intima ejecución de los días
la denuncia, el porvenir y la esperanza
con un silencio atroz que no deje dudas

es hora de contar metrallas, muertos, a los que corren
de ver la película en las calles y al desnudo
dilucidar acaso en la espesura
de ciertas e inexplicables densidades

es hora de escribir un poema acerca del mundo
de éste y no del otro bordado de metáforas
ya no podemos escapar, no hay letras de salva
somos rehenes de la impunidad que nos cohabita.

Elizabeth Cazessús. Tijuana, B. C, 29 -11- 2007

12.11.07

Sexo sin pudor y sin lágrimas…
Mujeres poetas sin tapujos:
Nuestra cama es de flores



(texto escrito para El Arte de Vivir)
Siento, pienso, quiero, deseo, saboreo… con estos verbos en mente se debe leer la antología de poesía erótica Nuestra cama es de flores / Our Bed is Made of Flowers (Cecut, 2007), compilada por Roberto Castillo, con la particularidad de que es la primera vez que se reúne obra de poetas mujeres de la región.

Pero aquellos que pertenecen al sexo masculino, deberán leer con ojos de mujer a las 42 poetas bajacalifornianas, pues encontrarán que también las féminas, muy en su intimidad (y otras no tanto), también siente el deseo sexual mezclado con el amor, la pasión, las emociones y el cuerpo.

Todas ellas expresan su erotismo desde su perspectiva, algunas muy apegadas a sus deseos carnales y otras más en términos espirituales, pero todas, al final de cuentas, con la llama encendida.

El Centro Cultural Tijuana editó este libro bilingüe, que es el primero con esta temática, para celebrar sus 25 años, y el poeta y melómano Roberto Castillo, tuvo la encomienda de realizar este trabajo.

Castillo, como explicó en la presentación, el pasado mes de octubre, eligió y dividió el libro en tres generaciones, donde incluyó a las poetas de larga trayectoria como Gloria Ortiz, Esalí, Elizabeth Cazessús, Yvone Arballo, Ruth Vargas, Rosina Conde, por mencionar algunas, hasta llegar a las más jóvenes como Margarita Valencia, Paty Blake, Abril Castro, entre otras.

El compilador detalló que la idea era mostrar el erotismo de las mujeres, sobre todo de las poetas regionales, porque siempre se piensa en los poetas hombres y se difunde la sexualidad y el deseo desde los varones, pero pocas veces se explora la obra de las mujeres con esta temática.

También comentó que su interés era rescatar el trabajo de las poetas, y destacar la fineza femenina expresada en la palabra, por lo que no incluyó ningún tipo de currículum, sino que los lectores reconocieran el trabajo mismo de estas mujeres, independientemente de la trayectoria.

Así, desde temas que incluyen el sexo cibernético hasta llegar a las sábanas de la cama; o las posturas más extravagantes hasta un simple pensamiento, se desborda en cada verso, sin inhibiciones y sin tapujos.

Castillo añade en la introducción que la crítica regional ha demeritado el trabajo poético de las mujeres, con argumentos como “falta de oficio poético, demasiado realismo, ausencia de metáforas, feminismo resentido, escritura atrabancada, etc.”, lo que para él no corresponde con las obras de las mujeres.

La poeta Lina Zerón, en su texto incluido en la contraportada, dice: “Mujeres que filtran la vida a través de la pasión, las mujeres que han caminado casi todos los caminos y que continúan afilándose el corazón cada madrugada para gritarle al mundo que los suspiros que les vuelan por dentro de la piel no se desaniman ante la crítica sobre las mujeres que escriben poesía erótica”.

Leer Nuestra cama es de flores se vuelve un deleite y una provocación para cualquiera que se sumerja entre las palabras más cachondas y sugestivas, incluso, como dijo una de las asistentes a la presentación, sirve de guía para el amor… ¿será?

Algunos poemas que se compilaron en la antología...


Correo electrónico
de Ruth Vargas Leyva

No me prometas seducirme
con base en tus correos,
ofrecerme caricias,
llenarme a besos,
no me ofrezcas sexo virtual.

Muéstrame tus herramientas
selecciona el formato
y ven a insertar
sin nota al pie,
sin salto,
sin comentario.


Ganas de ser mujer
de Chuyita Yuriar

Hoy tengo ganas infernales
de amanecer en un hotel
enredada por la densidad
de ése que me gusta tanto.
Traigo deseo en mi vientre
hambre de un buen filete
o de una fuerte tormenta
para calmar este fuego que me arde.

Quiero con toda mi alma
darme con ése
sin normas ni leyes
o principios que me estorben.

Ansío descaradamente
descargar mi energía sexual
en una presa de hombre
que me vuelve loca de placer.

Quiero gritar que tengo ganas
de sentir a flor de piel
lo que siente una mujer
cuando tiene ganas.

****
de Mara Longoria

Me descubro mujer
me descubro íntegra, obscena
me descubro un lunar en la espalda
y el nacimiento del vello público
cubriendo la infernal ansiedad de ser tocada.

9.11.07

Las caras de la poesía onírica...

Una vez más comparto mi amor con ustedes, al compartir este poema que me envió mi amigo Daniel Cota... se los dejo a su consideración...


La poesía son las flores que crecen en mi pecho,
es el campo de las emociones,
el fuego del infinito cielo.

La poesía es la carne intangible,
es una muralla de hielo que detiene las barcas,
es la sangre del cielo, el eterno firme filamento.

La poesía es el automóvil del viento,
el movimiento del éter por la vida,
el desorden del mutilado firmamento.

La poesía es el ave que planea en un paisaje del alma desierto,
es la historia que se escribe en diferentes idiomas,
es la clave del eco de nuestro mirar.

La poesía es una huella que describe la música del cosmos,
es la virgen que distrae al orgullo,
es la miel que me como a besos.

La poesía es el canto de las miserias,
es la condensación del éxito de la naturaleza,
la mortificación del hambre y las guerras,
la madera del bosque interno del hombre enamorado.

Es el recuerdo del olvido.

Las armas del poeta son los ceniceros de las faldas de volcanes,
son momentos inhumanos, jóvenes
eternos, mar sin contención,
son los ángeles de lo sustancial.

Las herramientas del poeta son la vid de la flora,
son los fantasmas del
tiempo inespecífico,
son los colores y el silencio.

Los cabellos de las muñecas son la imagen de lo mítico,
Las pestañas de las muñecas son una distribución de fantasías,
El plástico de los juguetes es la casa de las mentiras,
La piel del cielo es la vida de nuestros sueños, pirámide de los
anhelos del escritor.

El cariño del Sol es emitido al Infierno,
El cariño de la Luna es irradiado al Paraíso,
El Planeta recibe Amor de las Estrellas y las distancias no son obstáculos,

La moneda del escritor puede comprar destinos emocionales,
Las obras del maestro cobran vida en el sensible escultor del arte,
Las miradas se pierden como garzas en un espacio plano y sin final definido,
Las voces se derraman entre la saliva salvaje del analítico
profesor de cultura del alma,
La ternura es desbocada como río de lágrimas convertido en palabras escritas,
Las arterias del animal son ataviadas entre ropajes del pensamiento libre,

La Libertad es el caudal que transporta a la alegría,
es el brillante tesoro que encuentra el Hombre al
final de sus actitudes honestas,

al final del mundo de la expresión.

7.9.07

Mis árboles

Comparto a mis árboles, esos que me resguardan del sol o de la lluvia; que me regalan un poco de aire fresco mientras espero el taxi; los que me extienden sus brazos; esos que esperan en los parques o en las plazas pacientemente a que los niños salgan de las escuelas para salir corriendo hacia donde ellos están.

Aquí les dejo a mis árboles, esos que me encuentro en el camino...

12.8.07

De la observación pasé a la acción



Por fin descanso de tanto ir y venir de las campañas electorales. Tuve la fortuna de ser invitada a trabajar en uno de los partidos (Alternativa), que me dio la oportunidad de desarrollar lo que he aprendido hacer desde que salí de la universidad.

Pasé de observadora a la praxis, pues de muchos años de ser una espectadora, que seguía las noticias con hastío, de ver cómo una y otra vez los políticos se reciclan, y que las malas prácticas persisten hasta el siglo XXI, decidí unirme a la campaña que Carmen García Montaño emprendió junto con todos los de Alternativa, así que pasé de la inmovilidad a la acción.

Y vaya campaña que nos tocó. Hubo de todo. Carmen se enfrentó a dos candidatos que se dieron de golpes (metafóricamente), a más no poder. En una esquina, los rojos ―y no crean que son los comunistas, esos ya pasaron a la historia―, o sea los priístas, con su gallo mayor, el representante de la vieja guarda del PRI ―¿acaso hay una nueva en ese partido? ― representado por Jorge Jank Rhon (escrito mal, intencionalmente); y en esta otra, los azules ―y no precisamente los pitufos, ¿si saben quiénes eran los pitufos?, si son de los niños que crecieron durante los años 80, sabrán quienes son― que su carta mayor fue José Guadalupe Osuna Millán. Mientras que las izquierdas quedamos en partidos, partiditos y “partidotes”.

La contienda, como todas las situaciones en México, estuvo marcada por la inequidad. En Alternativa se trabajó casi con las uñas, con muy poco dinero, buscando hacer una campaña creativa, de propuestas, siempre de propuestas, mientras que las alianzas de los priístas y los panista, el derroche de dinero fue el distintivo de cada uno; el exceso de publicidad, con sonrisas de tipo comercial de Colgate; candidatos rodeados de gente, representando a un mesías que viene a rescatarnos de lo que ellos mismos han provocados con las corruptelas y la impunidad; y las escasas ideas durante sus campañas, entre otras cosas que no cambian, ahí estuvieron ante los ojos de todos.

Otra característica que presentaron los dos candidatos con mayor posibilidades de ganar, fue el desdén a la mujer, o mejor dicho, se mostraron misóginos, al tratarla como una ciudadana de segunda categoría, aunque para el ingeniero Jank, la mujer está después de sus animales, por lo que quedamos en un tercer lugar, ya que éste reiteró que su animal favorito era la mujer, mientras que el otro (Osuna) sólo le faltó decir que las madres solteras eran el problema de la sociedad, por no vivir dentro de una familia tradicional, por lo que sus hijos se convertían, invariablemente, en delincuentes.

Los “dimes y diretes” entre estos dos fue otro distintivo durante las campañas. El blanquiazul aprovechó cualquier foro, mal llamados debates, para hablar de su contrincante del chalequito rojo; mientras que este candidato, con su atuendo elaborado con piel de pene de burro, no asistió más que a dos debates, demostrando su incapacidad para defender sus ideas (si se puede decir que tiene ideas).

Las irregularidades también estuvieron presentes, tanto a la hora de permitir los registros de los candidatos que no reunían los requisitos para contender, en su mayoría priístas, donde el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación tuvo que intervenir para ratificar o desechar lo decidido por el Tribunal Electoral Estatal; como hasta la hora de las votaciones, donde las prácticas del PRI fueron evidentes, y no sólo en él, sino también, muy bien aprendidas por el PAN, aunando con todo el aparato del Estado. Las marejadas de los simpatizantes vestidos de los colores de los partidos, fueron ligeramente controladas, y por supuesto, los pequeños enfrentamientos entre los integrantes de estos dos partidos, no se hicieron esperar a la hora del conteo de las casillas.

Los partidos de la izquierda (Alternativa, PRD, PT-Convergencia), quedaron desapercibidos, unos más que otros, pero al final de cuentas quedaron fuera de la contienda. Debemos recordar que Mercedes Maciel declinó por el PRI, echando a la basura el dinero que utilizó para su campaña junto a todo su discurso "combativo" que traía, y para ser honesta, la mujer se tardó en apoyar a quien ya le había dado
trabajo en el XVIII Ayuntamiento.

El derroche de dinero en las campañas fue insultante para todos los ciudadanos; la propaganda también de lo peor; y no se diga la publicidad transmitida por medios electrónicos, que tenían la finalidad de ofender al candidato contrario, olvidándose de las supuestas propuestas de gobierno.

Con mi participación en estas campañas, simplemente me acerqué a lo que ya sabía, a las triquiñuelas que se hacen para ganar las elecciones, a través de los comentarios de las mismas personas, que platicaban cómo los panistas o priístas ofrecían dinero, despensas o cualquier cosa con tal de obtener el voto fácil y no por medio del convencimiento y la persuasión, una forma sutil de coartar la libertad de los individuos, aprovechándose de las necesidades que padecen una buena mayoría de las personas.

Y después de tanto discurso hueco por parte de los candidatos “grandes”, los ciudadanos fuimos los perdedores, los que a través del abstencionismo, demostraron su malestar en contra de los políticos, y los pocos que cumplimos con el derecho a votar (cerca del 40% de los registrados en la lista nominal ejercieron su voto), nos quedamos con ese sabor amargo, de ser sólo unos cuantos los que eligieron al próximo gobernador, al igual que con Eugenio Elorduy Walter, quien con un mínimo porcentaje de votaciones fue elegido, por lo que está lejos de representar a los habitantes bajacalifornianos.

Esta participación me permitió corroborar lo que ya se sabe de las campañas: de la demagogia, de la falsedad, de los supuestos cambios y que en el fondo se pretende dar continuidad a la desigualdad, la inequidad y a la injusticia de la que padecemos los mexicanos. Lo peor de todo, es que los políticos, sin importar el color, continúan desangrando al país, aprovechándose de sus posiciones para apropiarse de México, de llenarse los bolsillos y beneficiar a sus familiares y amigos. Lo más lamentable fue darme cuenta el letargo en el que una mayoría de las personas se encuentran. Sé que esta situación no durará mucho, porque la situación social y económica del país, definitivamente, es insostenible.


Saludos especiales a todos aquellos que me enseñaron muchas cosas: Silke, Jesus Ramos, Mtra.Chamery, Hebert Axel, Max, Marcos, Irán, Fernando, Don chute, Rita y a muchos otros que compartieron esta aventura, pero de manera muy especial y con un gran agradecimiento a Carmen García Montaño, por confiar en mi.

Aqui algunas imágenes de lo que viví en esta campaña...



29.7.07

Charlas de camión...

Mientras escucho, ¡claro! sin querer... en el asiento trasero del camión...

Ella: He decidido olvidarte, y aunque no me arrepiento de haberte conocido, me retiro... porque me siento lastimada.

El: no... cómo crees, te aseguro que no te arrepentirás de haberme conocido...

Ella: no me arrepiento, simplemente que lo que me dices no es sincero... me retiro...

Yo mientras, en silencio, componiendo una historia de amor que, seguramente, no fue...

26.7.07

Crónicas no tan marcianas VII

Cómo dos tacos de pescado pueden cambiar la vida… por lo menos un día.


Una tarde cualquiera, decidí comer en la calle antes de llegar a casa: el objetivo, no cocinar. Me paré en un carrito de tacos de pescado, pensando que a lo mejor se acercaba a los que hacen en Ensenada.

Dos tacos bien “reportados”, con una ración de pescado capeado muy grande en cada uno, llenos de verduras, bañados en crema y salsa, me saboreaba siempre con mi ciudad en la mente. Mientras sostenía en mi mano izquierda el plato que contenía ese platillo típico de mi Ensenada, silenciosamente, un hombre, de aspecto sencillo, relativamente limpio y con una cicatriz muy pronunciada en su frente, se acercó hacia mi y me pidió unas monedas para completar un taco, mientras que extendía su mano para mostrarme dos monedas de 25 centavos de dólar, para que, posiblemente, calculara lo que le hacía falta.

Como reacción primera fue negarme, pues no acostumbro a dar dinero, porque pienso que darles no es una solución a su falta de trabajo y de oportunidades para una vida digna, que un gobierno no ha dado a su pueblo; es como si pusiéramos un “curita” a una herida que es mucho más profunda, cuando ya necesita una intervención quirúrgica, y que conforme pasan los días, cada vez se marca y se ahonda. En ese momento recordé las veces que mi abuelito Nacho platicaba cuando alguien le pedía dinero para comer, él los invitaba, sólo había más que dos cosas: o aceptaban o se negaban, era cuando mi abuelito se daba cuenta si realmente querían comer o era otras sus intenciones… Lo recordé e hice lo mismo. Le dije al hombre que pidiera un taco, y sin dudarlo lo hizo. Después le ofrecí otro e inmediatamente aceptó.

En ese momento pensé que, tal vez, mitigué su hambre por ese día, sin embargo no significó la solución a la desgracia de la pobreza; a la incertidumbre de que si se tendrá algo que comer en las siguientes horas; a la falta de todo para vivir dignamente como ser humano; a la falta de ilusiones en esta vida, porque este sistema, inventado por los humanos, es cruel con muchos y a muy pocos les toca la fortuna (de cualquier fortuna); de que sus pensamientos se limitan a buscar un posible mañana inmediato, muy inmediato, un techo, un cobijo (y aquí ni el cielo ni las estrellas, como se dice en la poesía, no hacen ni de casa ni abrigo); hombres y mujeres como aquel que devoró los tacos de pescado, se preguntan si existirán al día siguiente. Regresé con esa vergüenza a mi casa.

1.7.07

EL PALETERO

Tilín, tilín, tilín
Pasa el paletero por la calle
Sonando la campana.
Ricas paletas de hielo
Trae en su carrito,
Que empuja todo el día,
Parando de vez en vez
En alguna sombra.

Ya los niños
No salen corriendo de sus casas
Con sus madres detrás
Llevando el monedero en sus manos
Para comprar esa delicia helada.

Ya no se acumulan para elegir
Una paleta de limón,
Fresa o chocolate.
Ahora las prefieren
Empaquetadas
De la trifty o de la royal

El paletero recorre las calles
Bajo el sol que no perdona.
Mueve su campana
Anunciando su paso,
Pero ahora está solo.
Los pequeños prefieren la tele,
Los pequeños prefieren
Comprar en la nevería de marca

Tilín, tilín
Se escucha al pasar,
Pero nadie sale
A rescatarlo del trabajo,
A salvarle el día,
Y el paletero se va,
Se va
Como pidiendo salvación
Por esa vida que Dios no le dio.

Tilín, tilín, tilín, tilín
Se aleja
Y nadie salió.

17.6.07

La catarina en el camión


¿Qué hace una catarina en un camión público? no sé, pero ahí estaba, pequeñita, roja y con sus puntitos negros, caminando sobre mi bolsa negra, por lo que apenas la percibí.
No sé cómo llegó ahí, si antes de que subiera al camión o ya estaba dentro de él, no lo sé, pero me causó un gusto, mucha alegría verla ahí, pues en ese momento necesitaba de algo que me diera ese respiro entre la tristeza y el desánimo que llenaba el corazón.

La hice que subiera a mi mano y procuré que caminara siempre, creándole distintas direcciones en mi propia palma de la mano. Sin resistirme a la memoria, recordé cuando era niña, los tiempos en que jugaba en algunos terrenos baldíos, donde crecían las margaritas y otras plantas silvestres. Mis vecinas y yo hacíamos competencia de ver quien encontraba más insectos, ya fueran cochinillas, lombrices y catarinas, las juntábamos en recipientes que tomábamos de las cocinas de nuestras madres, ¡claro! Sin pedir permiso, y al final hacíamos el conteo para declarar a una ganadora.

Mientras seguía abstraída en mis recuerdos, moviendo la mano para que la pequeña catarina no dejara de caminar, un señor sentado frente a mi, como de unos 60 años, que me observaba atento, no se resistió y me dijo “son de buena suerte…”. Aunque no soy supersticiosa, fue muy reconfortante escuchar a alguien hablar de buena suerte, en tiempos que parecen no sonreírle a nadie.

La catarina abrió sus alas curvas e inició su vuelo. Yo continué mi camino a casa, en el ruidoso camión, pero contenta de haberla visto y agradecida por darme un buen momento.

10.6.07

LAS DISFUNCIONALES

Para mis amigas:
Emilia, Janis, Aime..
y para todas las mujeres
que decidieron tomar
su propio rumbo




Dicen que somos disfuncionales
Porque nos gustan las palabras,
Amamos sin remedio,
Y a veces
El dolor nos acompaña

Dicen…
Que somos mujeres incomprensibles,
Y el infortunio del amor
Nos acompaña

Somos disfuncionales
Porque no seguimos los pasos de los demás,
Recorremos camino propio

Nos dicen así,
Por vivir como queremos,
Por andar con las alas abiertas
Siempre buscando un horizonte,
Porque nos gusta saborear la vida
Y a veces, casi la muerte

Nos dicen las disfuncionales
Porque entregamos el corazón
A hombres ajenos
Ogros
Extraños
Amigos
A todos

Dicen…
Que no medimos
No pensamos
No analizamos
Somos unas descerebradas

Disfuncionales
Por los tropezones
A veces, con la misma piedra

Nos dicen así
Porque venimos de caminos separados
Papá en el norte y mamá hacia el sur

Disfuncionales
Porque nacen de nosotros flores de colores
Y eso nos hace distintas

Por no continuar

Por asir el viento entre nuestras manos
Y dejarnos llevar

Por tomar un montón de globos
Soltarlos al cielo
Dejarnos elevar
Y desde lo alto observar a los demás

Somos las disfuncionales
Por tomar nuestro camino
Y cambiarlo de rumbo

De norte a sur
De este a oeste
Recorremos los siete mares
Montadas en delfines;

Por caminar descalzas sobre la hierba
Sintiendo el cosquilleo en nuestros pies
Mientras otras usan zapatillas;

Por correr en la playa
Y entregarnos a la suave brisa
A la caricia del mar.

Si por eso somos disfuncionales
Entonces
¿Quién en esta vida es funcional?


27.5.07

LA PEPENADORA

Soy la pepenadora de palabras,
las busco los martes y jueves por las calles,
cuando la gente las saca
para que el camión se las lleve
y no molesten más;
las busco entre los botes,
alguna que pueda servirme
y otra que me explique
porqué ya no las quieren.

Soy la pepenadora de esperanzas,
las busco en el fondo de los tambos,
siempre con el deseo de que alguien haya extraviado una.
He encontrado varias entre papeles,
cáscaras de frutas y desechos,
son medicina que ayuda a reavivar el corazón

Soy la pepenadora de historias,
cada semana me asomo a buscar entre los escombros,
alguna que me cuente lo que le pasó
al niño de la casa azul,
que me narre por qué el vestido de novia
yace ahí olvidado,
hecho pedazos y sucio por el polvo.

Soy la pepenadora de lo que ya nadie quiere;
me llevo a mi casa el muñeco sin pata,
el suéter que antes era rojo y ahora es rosa tenue,
y las cartas de amor que ya nadie lee.

Soy la que busca y busca
y encuentra todo
cada martes y jueves
cuando pasa el camión de la basura
avisando escandalosamente
“ya vengo por lo que nadie quiere”.

6.5.07

"Te vi venir" de Sin Bandera

De manera particular, hay muchos grupos que me parecen muy similares, sin embargo este dueto le tengo un gusto especial. Así que comparto esta canción que me gusta mucho...




2.5.07

Crónicas no tan marcianas VI

¡Mamá! ¡maaaaa! se oye el grito del pequeño de seis años cuando más. Gritaba desde el camellón frente a la Plaza Carrusel, su mamá estaba en el otro extremo de la calle, esperando a que la luz cambiara a verde para ir a la esquina. El ruido de los motores de decenas de carros, no dejaron que la voz alcanzara a la mujer morena.

Ante el fracaso de no ser escuchado, el niño se dio la vuelta, con sus dos pelotas de colores, las lanzó al aire sin querer impresionar a nadie, por la destreza de atraparlas sin que se le cayeran a la calle. Caminó hacia su mochila, que estaba tirada, buscó entre pocas cosas que traía dentro, se llevó a la boca unas papitas.

La flecha verde me anuncia que ya es el turno de cruzar. El pequeño quedó atrás, esperando a que el semáforo se pusiera en rojo para hacer malabares con sus pelotas. Esto en cada esquina de la ciudad.

30.4.07

Insomnio. 1:20 AM

Pacientemente sobre mi cama,
espero a que Morfeo aparezca en la puerta del cuarto,
me extienda la mano para tomar la mía
y me seduzca,
me cargue entre sus brazos
y me lleve al mundo de los sueños.

21.4.07

diez minutos


Sus labios eran carnosos, bien definidos, antojables, más para las que estábamos en la adolescencia; Rodrigo era simplemente exquisito.

A mi me saludaba cuando coincidíamos en algún espacio de la prepa, pero ni siquiera se fijaba en mi, siempre estaba rodeado de otras que eran más "buenas" que yo, y aunque eso no me preocupaba, sí reconocía que estaban mejor que yo, por lo tanto, pasaba desapercibida ante él.

Ya en la universidad nos volvimos a encontrar, mucho más maduros, más formados, él más atractivo, y lo mejor: en otra ciudad.

Ahora sí, el gusto fue mutuo... en realidad para mi siempre fue un placer verlo, aunque sólo fuera eso, verlo. En el fondo siempre me imaginé robándole un beso y ver su expresión ante tal osadía.

Cada vez que nos encontrábamos en los jardines, en los pasillos de la universidad, hablábamos por horas: qué fue de él después de salir de prepa; qué sucedió con Raúl, Carmen, Lucía y Carlos. Rememorábamos tiempos no compartidos, y cuando menos lo pensábamos, nos dejábamos caer sobre el pasto del jardín para tomar el fresco de la tarde, sentados cerca de algún árbol de eucalipto.

Seguido platicábamos sobre nuestros ideales políticos; cómo sería la pareja ideal; del amor y de todas esas cosas que, aunque lo niegue la gente, a todos nos preocupa. Pero de lo que más hablábamos era la mejor forma de sentir placer a la hora del sexo. No podía evitar imaginarme cómo acariciaría, qué sería tener su cuerpo esbelto sobre el mío, o yo sobre él, y hasta qué sería capaz de hacerme.

A mis entonces 19 años, pensaba que el sexo se podía practicar así, sin amor, y no necesariamente como nos enseñan a todas: el amor, el amor, sin él no "sueltes nalga". Y ahí estábamos, Rodrigo y yo teorizando de lo que debería hacer la humanidad con su sexualidad.

Llegó el año nuevo, nos volvimos a encontrar en un bar; lo vi de lejos, lo saludé sin acercarme. El lugar estaba a reventar, todos caminaban en filas mientras que en las mesas bailaban hombres (muy bien planchados y perfumados) y mujeres (con escotes que no dejaban mucho a la imaginación). Hembras y machos juntos, muy pegados, muy insinuantes, cachondos, casi haciendo el amor. Botellas de cervezas llenaban los espacios de las mesas, algunas completamente vacías, otras aún esperando a ser bebidas hasta el fondo. Yo vestía normal (puede decirse): una falda arriba a la rodilla y una blusa que no invitaba a mucho.

Al subir al segundo piso del bar, ahí estaba Rodrigo, al acecho, vigilando el momento en que me despegara del grupo de amigas. Me acorraló en un lugar oscuro, aprovechando que su esposa estaba en la mesa distraída con su prima al otro lado del lugar. Sin decirme nada me agarró los brazos, me pegó a la pared, me besó, primero los labios y después el cuello, ni siquiera vio mi expresión o me dijo algo para saber si también lo deseaba. Sus manos desesperadas buscaron mi sexo, que ya estaba más que húmedo; mis pezones respondieron a su tacto, y sin más preámbulo penetró, penetró y penetró.

Después de desearlo por tanto tiempo, lo probé sólo en diez minutos, así de rápido. Después de aquel momento, ya no lo volví a ver, ni en el bar ni en la universidad. Los deseos que alimenté por años, se me concedieron en un momento inesperado, en un momento fugaz, en diez minutos, suficientes para recordarlo.

15.4.07

Como ya lo escribí antes, amor es compartir, y es mi obligación compartir este poema a mis dos lectores...

DEMOSTRACION

No más teorías
sobre amores platónicos:
vamos al lecho.

Poema de Laura Delia Quintero, tomado del libro Caleidoscopio de Hai-Kais)

15.3.07

Crónicas no tan marcianas V

Lunes X de marzo, nuevo record de temperatura en esta época (en otras palabras ¡qué maldito calor!)

No quiero reírme por temor a tener un ataque de tos, el clima no ha sido favorable para mi salud, frío-calor-frío-calor... mi cuerpo sube de temperatura, ya no sólo por el calor externo (35 grados, y los de Mexicali y Hermosillo se morirán de la risa, pero para Tijuana uf), un bicho extraño atacó mi sistema, y ahora me trae de arriba a abajo, con ganas de aventar todo e irme a descansar, dejarme arrullar por Morfeo.

Pero me veo obligada a terminar mi jornada. El Cuervo me ha salvado el día sin querer. Sin pensarla, lo invité para dar las charlas a los jóvenes preocupados por todo menos por pensar, mientras que entre graznido y graznido, les dice lo importante que es escuchar, entender, comprender, pensar, pensar, pensar, es lo que menos puedo con este calor, y lo que menos quieren estos pubertos.

Por fin, las 1320 horas, salgo lo más aprisa que puedo de mi trabajo, bajo por el Blvd. Cuauhtémoc Sur. Al llegar al Agua Caliente, gritos: "Se ve, se siente, Antorcha esta presente", una treintena de personas protestan y gritan frente a las oficinas de Implan (Instituto Municipal de Planeación ¿deberas planearán algo en esta ciudad?). Las mujeres tratan de cubrirse del sol que es inclemente, con las pancartas y con sombrillas... por qué no me traje la mía.

Siento escalofríos al pasar frente a ellos, y no por emoción o preocupación, sino porque mi cuerpo sigue luchando con esos extraños bichos que me joden el día y la salud.

Paso por el 'De volada' ¡mmm! un frappe de mocha, pero no, mi garganta me recuerda que esta rasposa, ardorosa, maldecida, así que me sigo de largo.

Estoy ansiosa por llegar a mi esquina para tomar un taxi, de preferencia. Pero antes de llegar, paso por lo que antes era el rastro, y lo que hoy es un majestuoso edificio de la policía municipal, con pista para recibir helicópteros, pero no deja de oler a muerte, sangre de animal... es extraño, y con el calor, ese hedor se acentúa.

Cada vez estoy más cerca, paso por Femco (ferretería enorme), que desde hace unos días pintaron su pequeña barda de rojo, ¿significará algo?

Penúltima esquina, semáforos en rojo, sólo de un lado dando vuelta. Yo parada, atolondrada por el calor y la enfermedad. Pasa un carro tipo suburban, aunque no era este modelito, y un tipo con medio cuerpo de fuera, me tira un beso muy bien tronado. A punto de responder a su atrevimiento, con una señal, no precisamente de saludo, sino de una mentada de madre, me detengo y pienso "todos me están viendo, soy la única parada en la esquina esperando a pasar, los que están en los carros tal vez se distraen observándome", aunque, a lo mejor, nadie me hace en el mundo, así detengo mi respuesta.

Por fin verde. Cruzo lo más rápido, quiero llegar al Calimax Río, no al mandado, es que ahí es mi esquina, la que me deja estar el tiempo suficiente, bajo alguna sombra de un árbol mientras el viento me acaricia, y me recuerda que aun existe por ahí la paz. Taxi, perfecto, me voy al médico porque no aguanto más. Para variar, ese día se rompió record de calor.

1:22 AM jueves X de Marzo

Yo que tanto te deseo

te saboreo

te pienso

y hasta mi cuerpo te pide a gritos

y tu que malvadamente me has dejado sin sueño

no te vuelvo dejar de tomar por días

para que no me castigues con insomnios

amada cafeína

2.3.07



Hermosa imagen...

pie de foto: Una alondra reposa sobre un alambre de púas congelado en una cerca aledaña al aeropuerto internacional Great Falls, en Monterey, California. Las fuertes nevadas siguen azotando la región noroeste de Estados Unidos. Al temporal se sumaron una serie de tornados en el centro de ese país que cobraron la vida de 19 personas FOTO Ap

15.2.07

Me gusta...

¿Que qué me gusta?
Los árboles respirando bajo el cielo azul y despejado
estirando los brazos para alcanzar al sol,
caminar por las hojas caídas,
escuchar como se estremecen cuando la gente ya no las recuerda verdes de contentas.

Me gusta sentir la arena bajo mis pies,
el agua fría del Pacífico,
el viento que me cuenta sus secretos al pasar por mis oídos
y cuando esta de buen humor, me gusta que me cante.

Pegarle a las piñatas en los días de cumpleaños,
aventarme a coger todos los dulces,
comer pastel de chocolate hasta que la panza me duela.

Me gusta
Escuchar la voz incendiaria de Silvio Rodríguez,
bailar al calor de las canciones de Buena Vista,
y terminar el día con la loca de Hadad.

¿Que qué más?
caminar por el malecón,
ver las personas que corren por la playa,
oler las garnachas coloridas de los vendedores ambulantes
llegar al final, donde la barda ya no me deja seguir.

Me gusta
caminar por el centro,
siempre arremolinado por las personas
van y vienen apuradas,
ver los puestecitos de venta
y encontrar bolsas, mochilas, cintos, fruta, tostilocos,
ratones de mentiras, que corren como de a de veras.

Me gusta... me gusta la vida.

9.2.07

Crónicas no tan marcianas IV

Ruta 20-Villa
Hora pico del medio día, viernes ( ¿por qué será que los viernes siempre hay más carros de lo normal?)

Hoy no estoy dispuesta a ver a través de las ventanas sucias del camión. Ahora leo, por lo que no pongo atención, ni mucho menos examino a las personas que suben o bajan de la caja con llantas.

Después de varios... no de varios, sino muchos minutos, el camión logra salir de la 20, para entrar a la zona bonita de Tijuana, la Zona Río. Es ahí que un músico pide permiso al chofer para tocar (chale, así pasa cuando el arte no te da para vivir dignamente).

No me doy cuenta hasta que empieza a tocar el acordeón... el acordeón... no la guitarra o kareoke con canciones cristianas, el tipo de ojos color miel tocaba el acordeón, y no precisamente canciones norteñas. No. Se escuchaba a Italia.

Primero una rolita de Bob Marley (¿así se escribe?), no sabría decir cual canción es, nunca puedo memorizar los nombres de las canciones, pero el músico cantó tímidamente, porque realmente su voz no es su virtud, pero los dedos, con qué agilidad se deslizan por las teclas del acordeón.

El camión va hasta la madre, así como lo lee, todos hablan de no sé qué cosas, por lo que pocos le regalan su atención. Yo lo escuchó, volteando pocas veces para observarlo de reojo.

Después de tres piezas, el hombre da las gracias: "Con lo que gusten cooperar, de esta forma me gano la vida, gracias", y apenas puede dar algunos pasos, porque el pasillo del camión está lleno de personas que cuelgan de los tubos, para no salir volando al vidrio del conductor, en esos altos tan abruptos que suelen hacer en cada semáforo.

Como el músico no puede avanzar, toca el pilón mientras que de su sien corre el sudor, dibujando un camino que llega hasta su cuello, deja escapar las notas del sound track de la película Amelie, después de esa pieza, mi viaje cambió, me sentí mejor, y el hombre bajó en Plaza Río.

P. D.
Esta era la canción... aunque no tiene imágenes de la pelí...

Crónicas no tan marcianas III

Ruta 20-Villa

Hora pico del medio día, viernes cualquiera.

­¡Futa! alguien se echó un pex... ¿o es que así huele la ciudad?

8.2.07

Crónicas no tan marcianas II

Tarde x, día x. Ruta 20 de nov-Villa

-¿Qué no le enseñaron a taparse la boca cuando estornuda?-
De repente escuché a mi lado, una joven como yo, (que ¿cuántos años tengo? se los dejo de tarea), un poco gordita, vestida con una de esas batas-blusas que usan la enfermeras estampadas de monitos y abrazada a su mochila, cubriéndose la boca.

El hombre que estornudó, sentado justo frente a ella en el camión-burra, la miró sorprendido, un poco incrédulo, y yo no pude evitar soltar una risilla de esas que se ocultan sin éxito, por el reclamo (in)justo de la tipa.

-Disculpe- dijo inseguro el hombre, mientras ella le recitaba unas lecciones de buena conducta y salud -¿Qué no sabe que me puedo enfermar?, se debe de tapar la boca porque los bichos vuelan por el aire, y se vienen hacia a mi, porque yo estoy enfrente de usted- explicó pacientemente los efectos por no taparse la boca, con una voz un tanto chillona...

No pude evitar pensar que esta pobre mujer sufría mucho al enfermarse, o que tal vez, tuvo una madre muy obsesiva con la limpieza y las enfermedades, que hasta le limpiaba las nalgas con alcohol, para que no quedara rastro de algún bicho maligno. Tampoco pude evitar reirme de esas ideas mías, de imaginarla sacando su frasquito de algodones con alcohol para limpiar sus dedos despues de dejar algún objeto, o examinando el vaso en el que tomaría agua, y mejor, por si las dudas, llevar el suyo en su mochila.

La gordita bajó en la avenida 20 de noviembre, apretaba la bolsa como si fuera a caerse en algún lugar, o peor aun, como si le fueran arrebatarsela y quedarse desprotegida sin sus cosas para el mejoramiento de salud (¿mental?).




30.1.07

Crónicas no tan marcianas

Viajar en los camiones, queda una expuesta a todo tipo de aventuras o calamidades, según sea el humor del día.

Día X, temprano, como a eso de las 10 de la mañana.

Subo como todos los días a la "burra" (termino coloquial dado al camión de pasajeros, que mas bien parece caja de zapatos con ruedas y que sumba como monstruo encabronado), le pago mis 6.50 pesos que aun cobran en la ruta 20 de noviembre y Villa, hasta ahorita, la tarifa más barata de la ciudad.

Después de un buen tramo, entre que sube y baja gente apurada por llegar a sus destinos, se sube un hombre, justo donde cruzan las vías del tren, entre el bulevar Paseo de los Héroes, donde cohabitan estatuas de personajes mexicanos junto con la de Abraham Linconl, y la avenida 20 de noviembre, este hombre peinado con una cola de caballo, amarrado escrupulosamente por varias ligas, para que no quede ningún pelito suelto, qué decir, muy bien peinado. Se sienta a mi lado, acomodándose rápidamente en el asiento pegado a la puerta. Yo, como pocas veces, veo a través de las ventanas, sin atender del todo a lo que voy viendo, en eso escucho "buenas tardes", volteo y es el joven, que se había sentado a mi costado, con su mochila y vestido de saco y pantalones con bolsas, pienso en ese momento que tal vez es un mesero de algún restaurante, digo buenas tardes sin ninguna emoción, sin embargo, el rostro del joven pinta una sonrisa, no tanto de amabilidad, sino mas bien con coquetería; me ve a los ojos, y yo de manera rápida posiciono los míos de nuevo en las ventanas, sin embargo, él con sus bigotes de color elote, sigue buscando mi mirada, yo incómoda, recuerdo que cargo con un libro en mi mochila, así que me apresuro abuscarlo para que me rescate de la mirada insistente del tipo.
No creo que lo haga por molestar, sin embargo su simpatía me desconcierta, porque al subir al camión lo que menos se encuentra en los rostros de los demás es gana de simpatizar, ganas de caer bien... pensándolo bien tal vez los caminos a nuestras casas o a los trabajos serían más agradables si hablaramos con los compañeros de asiento, sería más corto el tiempo.
Por fin, el hombre bajó del camión antes que yo, qué bueno, no quería que se fijara donde bajo, por qué, no lo sé...

17.1.07

cuando esté menos visceral continuo....
El año comenzó, con más frío que nunca, con nieve en Maneadero (pueden creerlo!), muy contentos todos porque será el año del cerdo, según el calendario chino, que indica abundancia (eso esperamos todos), pero por lo visto iniciamos con más gastos, pues la tortilla vale más cara, los huevos caros (maldición, quiesiera mandarle una gran mentada de madre ese pelele, que bien se ha ganado el calificativo), todo con más... ese pequeño presidente, que parece duende al lado de quien sea, cree que se va a ganar al pueblo así?...

Robots, inteligencia artificial y seres humanos

Este es un ejercicio que hice para una clase de Desarrollo Humano de la Lic. de Mercadotecnia. Por Lizeth García Peña La industri...