21.8.06

Escandón se sube al trailer de su infancia

Publicado en la edición 15 de Entre Líneas

Por Lizeth García Peña

Con sus manos llenas de pulseras y colguijes, María Amparo Escandón llegó a Tijuana invitada por Yolanda Morales, para presentar, ante los medios, su más reciente novela. Desde la oficina de un canal de televisión, la autora de Santitos recibió a cada periodista que aprovechó su corta estancia en la ciudad para hablar de su más reciente novela González e hija.
Detalló cómo es que se introdujo en el mundo de las letras, que la llevó a trabajar como publicista por muchos años, porque le permitía contar historias. No fue hasta su novela Santitos, que la literatura le dio para vivir como escritora.

Cuando escribiste Santitos, ¿escribiste para que muchos te leyeran o sólo para un grupo? Porque muchos dicen que escriben para ciertos grupos y otros dicen que para todos...
Desde los siete años siempre he escrito historia, cuentitos, pero siempre era un poco como de la realidad, o si la realidad me parecía muy aburrida, me escapaba a un mundo más divertido, que en el colegio, que estaba en segundo de primaria, me parecía aburridísimo, pues mejor me metía a ese mundo de fantasía y claro, segundo de primaria lo reprobé porque obviamente no sabía cómo manejar la situación.
Eso sí, mis cuadernos llenos de historias y de cuentos.

¿Por qué te interesó el tema de los santos, como para abordarlos en una novela?
Toda mi vida ha sido algo como una cosa muy personal, un hobby, alguien que le gusta el tenis, por ejemplo, y para mi era mi hobby, mi gustito que me daba.
Siempre era escribir, sacar unas fotocopias y regalárselas a mis amigos. O sea esas eran mis expectativas.

¿Dónde creciste? Los santos en todo el país están presentes, pero hay ciertos sectores de México donde la cultura del catolicismo está más arraigado...
Yo crecí en el D. F. ahí nací y crecí, también medio vivía en el estado de Hidalgo, en Tulancingo, ahí mi familia tenía un rancho y entonces los fines de semana nos íbamos para allá, de ahí es originario el Santo (suelta la risa). También, por el lado de mi mamá, mi abuelito tenía una granja de naranjos en Fortín de las Flores, en Veracruz, y yo viajaba mucho para Veracruz para pasar el verano allá, y entonces me encantaba la cultura jarocha, por eso ubico Santitos en Tlacotalpan, porque siempre me ha fascinado ese pueblo y lo conozco desde niña.

¿Qué nos puedes decir de esta novela nueva Transportes González e hija?
Es una historia de la frontera. Lo que más gusto me da, de vivir cerca de la frontera, es poder ver la cultura fronteriza, observarla y apreciarla, y cada vez me fascina más, porque realmente es otra cultura.
Quería explorar la cultura de la frontera y todo lo que es el “espanglish” y todas esas palabras, yo soy lingüista...

Aparte lo vives de cerca, porque vives en Los Ángeles...
Allá se usa muchísimo, y pues la gente habla mucho así, siempre me ha parecido impresionante. Como lingüista, me doy cuenta que el idioma es dinámico siempre en constante cambio.
Hay como que oleadas de influencias, primero el español, que antes de serlo era latín, luego se fue degenerando hasta que se hizo español. Luego llegaron los árabes, cuando invadieron a España y nos regalaron un montón de palabras, y después la conquista, los Nahualts y los aztecas le regalan muchas palabras como papalote, aguacate, chocolate... y luego la tercera gran oleada de influencia es la mezcla de la cultura mexicana y la cultura norteamericana, que se da en toda la franja fronteriza y eso a mí me fascina poder presenciar esta mezcla de dos idiomas. Y no sólo eso, sino también la cultura, que además los nombres de las ciudades sean mezcla de los lugares como Mexicali-Caléxico (suelta risas) ¡qué padre! Porque, qué quiere decir Caléxico, California y México, y qué quiere decir Mexicali: México y California.

¿Tiene relación esta novela con Santitos?
No nada, aunque de repente por aquí aparecen “Esperanza” y “El Ángel”, se echan su “cameo”, como dicen, van de pasadita.

¿Cómo fue tu experiencia con esta novela? Porque por ahí leí que te involucraste con personas que son traileros y visitaste una cárcel de mujeres...
Como quería abordar estos temas, y no sabía mucho de ellos, pues tuve que hacer investigación de campo. Me llevé mi grabadora, mi libreta, mi cámara y a viajar con camioneros y ahí duré un año, no que no regresara, me iba una semana y volvía, porque tengo hijos.

¿Qué descubriste con las mujeres que visitaste en la cárcel?
Yo quería, con este libro concentrar a un grupo de mujeres a convivir día y noche, que mejor que una cárcel, ahí si no podía salirse. Y quería saber qué pasaba día y noche todo el tiempo con un grupo de mujeres, pues se crean alianzas, se crean amistades, enemistades, odios, pero odios de arañazos.

¿Por qué hacerlo con mujeres?
Yo creo que las relaciones de las mujeres son muy apasionadas. Cuando es tu amiga, es tú amiga, das la vida por ella, pero cuando es tu enemiga, pobrecita, la haces pedazos. Yo creo que eso siempre me ha interesado, y yo no tengo muchas amigas, es un poco de esa nostalgia de tener un grupo de amigas súper sólido, que se desarrolla en esta cárcel.
Además “Libertad”, que es mi personaje principal se hace amiga de una vietnamita, que cae de chiripa en la cárcel de Mexicali y no pueden ni comunicarse, porque no hablan el mismo idioma, pero se hacen amigas, ese tipo de cosas.

¿Cómo ha sido esa relación entre la publicidad y la literatura?
Pues mira, de algo hay que comer ¿no? Yo desde que salió Santitos, no había vivido de la literatura, al contrario, me había costado, porque escribía un cuento y me iba a “copicentro” a sacar copias y eso me costaba, y fue hasta Santitos que ya cambiaron las cosas. Yo soy comunicóloga y de todas las áreas de comunicación, me gustaba publicidad, porque podía escribir, o sea, de alguna manera podía escribir historias, entonces mis comerciales de radio, folletos, tele, todo lo que escribí en publicidad eran historias, de alguna manera hacía lo que me gustaba y también en televisión era una peliculita, y por 17 años hice publicidad en Los Ángeles. En cuanto salió Santitos, adios publicidad.

Te has dedicado de lleno...
De lleno y me encanta.

De alguna forma Santitos te crea expectativas con esta nueva novela.
Dicen por ahí, y creo que tienen razón, que la novela más difícil es la segunda, y sí. La primera novela, no hay expectativas, por lo menos yo, Santitos la escribí por diversión, un reto personal, quiero aprender inglés, eran retos muy personales. Después del éxito que tuvo, cómo superas un éxito así, te paralizas, ahora si hay expectativas, ahora sí hay lectores, hay editoriales, hay medios, hay un montón de gente esperando saber qué va hacer ésta ahora. Tuve que pasar por un proceso de “coco wash”, de autoconvencimiento, de que para mi sigue siendo el recreo, no la clase, sigue siendo el “coffe break”, no la”chamba”, una vez que logré posicionarme aquí, una vez que dije que voy hacer lo que se me antoja, que es divertido porque me voy a pasar un buen rato haciéndolo, me voy a olvidar de que hay editoriales, de que hay críticos, medios, me voy a encerrar en mi casa y me voy a divertir, porque si me hubiera quedado en ese rollo, no sale nada, por eso hay tantos autores que nada más escriben una obra, se paralizan con el éxito. A mi me costó mucho trabajo.

¿Y esta novela te gustaría llevarla al cine?
Si, de hecho ya estamos amarrando eso. Estoy muy emocionada, por lo menos esta todo alineado para que salga bien.

Me imagino que las cosas externas te dan temas de que hablar ¿en tu caso, cómo es el proceso creativo para escribir?
Es del interior, más bien los temas vienen de adentro, y después hay todo un mundo fuera, pero generalmente la semilla es un miedo o deseo no satisfecho, o una necesidad, un demonio, que trae uno adentro.
En el caso de Santitos es el miedo que tenemos muchas mamás de perder a un hijo, esa posibilidad de que tu hija adorada desaparezca o se muera, que la roben, es horrible y está tan presente, pero a la vez nadie habla de eso porque es tal el miedo, que mejor es no hablar de eso, “hay dios no lo quiera” o “ni lo pienses”, dicen. Entonces dije, ¿ah sí?, ahora sí lo voy a pensar, sí voy a hablar, porque es un miedo que tiene que salir, y ahora sí, a falta de terapia lo escribí.
Transportes González e hija sale de un resentimiento, es que una nunca sabe de dónde va a salir. Cuando yo era niña mi papá tenía camiones para transportar maquinaria pesada, yo lo veía como un juguetote y una vez me llevaron a ver los camiones y de ahí “pa'l real”, me decían “tú no porque eres niña”, y me quedó la espinita. Un día en el freeway, de repente un tráfico del demonio, un camión al lado mío, y de repente veo “Smiths and son's trucking”, y de repente dije, “como que and son's y dónde están las daughert's”, y todos los negocios se llaman Mueblería Pérez e hijos, y dónde están las hijas. Yo dije voy a hacer una novela que sea hija, y fue una manera de cumplir ese deseo, de poder entrar en ese mundo de hombres.

10.8.06

Rosas Lopátegui desmiente que Garro haya sido espía


Entrevista publicada en la edición #16 de Entre Líneas

Por Lizeth García

La investigadora Patricia Rosas Lopátegui, quien ha estudiado a profundidad la obra y vida de la escritora Elena Garro, opinó sobre los expedientes que el IFAI abrió de la autora de Los recuerdos del porvenir, donde, supuestamente, era espía del gobierno, durante la década de los sesentas.
En entrevista por vía electrónica, la profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México, desmiente que Garro era informadora de Gustavo Díaz Ordaz.
Rosas Lopátegui actualmente es agente literaria de Elena Garro en Estados Unidos, y ha dedicado gran parte de sus estudios a la escritora mexicana.

Recuerdo cuando vino a Tijuana a presentar El asesinato de Elena Garro, resaltó que Garro había sido rechazada por la élite intelectual, por ser muy crítica ¿Exactamente qué sucedió entre ella y el grupo intelectual?
Elena Garro es una de las figuras más contestatarias de la vida cultural mexicana del siglo XX. No sólo criticó la corrupción del sistema político postrevolucionario, sino que también puso en tela de juicio a los intelectuales de izquierda de los años 60 porque Garro consideraba que el papel del intelectual en un país es hacer la crítica, y ellos no la hacían porque estaban al servicio del erario. Es decir, los intelectuales de izquierda trabajaban en los suplementos culturales y revistas patrocinadas por el gobierno, por la cultura oficial. Por esto, los intelectuales la detestaban y la tachaban de loca y crearon una leyenda negra alrededor suyo.

Sobre la nota que publicó Proceso en su página de internet, donde Garro es acusada de espía ¿Qué nos puede decir al respecto?
Es una calumnia, Elena Garro no pudo haber sido espía del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz porque Garro criticó la corrupción, la persecución la represión ejercida por Díaz Ordaz sobre los movimientos sociales de la época. Sólo tienen que leer sus artículos y entrevistas y reportajes periodísticos para que la opinión pública mexicana comprenda que esta acusación es una infamia, una mentira, orquestada desde el poder para volver a desacreditarla porque es uno de los escritores más valientes e irreverentes de México. Yo me pregunto: ¿Cómo puede ser Elena Garro espía del gobierno de Díaz Ordaz, si este presidente o su gabinete la acuso después de la masacre del 2 de octubre de ser una de las conspiradoras para derrocar al gobierno de Díaz Ordaz? Esto no encaja. Te das cuenta que se trata de una infamia. Para mí esta calumnia está orquestada desde los grupos en el poder para desviar la atención sobre el fraude electoral que hubo el 2 de julio. Porque nos quieren hacer creer que en México hay transparencia al acusar a Elena Garro de espía, cuando sabemos perfectamente que en México no hay transparencia, nada ha cambiado, nada.

El que haya sido anticomunista, como se refiere su hija Helena Paz, ¿es por lo que la rechazaron?
Sí, porque Elena Garro estaba en contra del sistema comunista, para ella el comunismo era una hipocresía y era un sistema tan totalitario y represivo como el capitalista. Pero como en México en los años 60, todos los intelectuales eran comunistas, apoyaban a la Cuba de Fidel Castro, Elena los criticaba porque decía que eran unos hipócritas, que no actuaban cuando los funcionarios, los políticos, los terratenientes asesinaban a los indígenas para quitarles sus tierras. Entonces, ¿dónde estaba su posición de “izquierda”?
En realidad, Elena Garro luchó a brazo partido por la democracia en México al lado de un político limpio y honesto como fue Carlos Alberto Madrazo, quien fue asesinado en junio de 1969 por Echeverría, porque Madrazo representaba un peligro para el sistema priista mexicano fundado en el “dedazo”, en la corrupción, en el fraude electoral, en el racismo, en la represión y en el autoritarismo político.

Usted que conoce tanto la vida y obra de Garro ¿cómo la describiría como persona?
Elena Garro es uno de los intelectuales más honestos de nuestra cultura. Una mujer que luchó por los desprotegidos, por los más pobres de México, por los campesinos, por los indios, por los obreros, en contra de los poderosos. Elena es como David peleando en contra de Goliat en México en los años 60. Una mujer muy valiente, con grandes deseos de igualdad, democracia y justicia, libertad. Una escritora original, creativa, contestataria, que nunca se vendió al erario, por eso Elena Garro no ganó premios literarios, ni se lee en México. Si Elena Garro hubiera sido una espía del gobierno, te puedo asegurar que Elena Garro hubiera recibido el Premio nacional de Literatura y hasta el Premio Nobel de Literatura. Es más, a Elena Garro la leeríamos en las secundarias, en las preparatorias, sería lectura obligatoria como lo son Carlos Fuentes, Juan Rulfo, Rosario Castellanos, Octavio Paz, pero Elena Garro no se lee porque es la escritora que atacó fuertísimamente todos las lacras de nuestro sistema político, económico y social y también atacó a los intelectuales por recibir prebendas del gobierno.

¿Cuál fue la posición de Octavio Paz cuando se da esta afrenta entre los intelectuales y Garro?
Octavio Paz azuzaba el enfrentamiento entre su grupo amigo intelectual y Elena Garro, porque eran dos bandos opuestos. Octavio Paz tiene en gran medida responsabilidad por el descrédito o la leyenda negra en contra de Elena Garro, porque fue un hombre muy machista que siempre trató de descalificar a su esposa porque tenía envidia del talento y la brillantez de Elena Garro. Fue un hombre que alentó muchas calumnias en contra de su esposa Elena Garro, y en una sociedad machista la palabra del hombre tiene peso o es respetada y valorada y no así la palabra de la mujer. Pero la historia le hará justicia a Elena Garro, y espero que también los lectores de hoy en día, porque solamente leyendo a Elena Garro podemos valorar su valentía, su voz crítica, desmitificadora, y su escritura revolucionaria.
Yo los invito a que lean mi libro El asesinato de Elena Garro (Editorial Porrúa, 2005) en donde explico con detalles el activismo político y social de Garro, y ahí los lectores podrán leer los artículos que Garro escribió en los años 60. Entonces los lectores podrán ver la gran mentira y manipulación de los poderosos.

5.8.06

Acanto y laurel en el west fargo

Aquí la nota del periódico de ese día...

Exponen poetas su obra
Con la idea de llevar más allá las letras, el proyecto ‘Acanto y laurel’ sale de las instituciones para llegar a otros públicos

Por Lizeth García

Bajo las luces rojas y amarillas de la taberna, el escenario cambió la variedad de sus cantantes, por poetas que se apropiaran del lugar, dentro de “Acanto y Laurel”, el pasado viernes, en el bar West Fargo.
Un total de 16 poetas de México y Estados Unidos participaron en la séptima edición de “Acanto y Laurel”, organizado por la poeta y promotora Aída Méndez, quien desde el año pasado inició el proyecto.
nota completa: http://www.frontera.info/EdicionImpresa/ejemplaresanteriores/BusquedaEjemplares.asp?numnota=430919&fecha=6/8/2006





El Ponchito García y el Pancho Bustos, muy acá, leyendo...
Aída y Lizeth muy risueñas...
La Edith aprovechó el momento para darle "chico abrazote" al Pancho Morales
¡Obvio!... esto es después de la lectura y de unas chelas...

Aquí pura raza de alto perfil... y cachete...
Según Edith muy atenta a la lectura de los poetas...
Quién lo viera al Tijuana Gringo tan risueño
Omar "Pepper", Pancho "Tamales", El Bustos y Poncho
Los extranjeros en la lectura



Elizabeth muy mona con su sombrerito y Julieta muy contenta leyendo...






asi nos la pasamos el viernes 4 de agos en el west fargo...






Robots, inteligencia artificial y seres humanos

Este es un ejercicio que hice para una clase de Desarrollo Humano de la Lic. de Mercadotecnia. Por Lizeth García Peña La industri...