29.6.05


Tremendo raspón tenía un niño de nueve o diez años. Con ese chipote en la frente me hizo pensar dos cosas: una, el mocoso no se aguanta y es un maldito torbellino de energía (a lo mejor es un niño índigo que no es comprendido por sus padres por ser la raza nueva del ser humano); o dos, de plano es muy distraído, en otras palabras, está muy pendejo, que seguido se anda cayendo por donde pisa.

De las dos suposiciones, me quedé con la primera idea, por lo que creo que acerté, y es que vi al chamaco colgado de las ramas de un árbol, que medía cerca de seis metros de alto, parado sobre un tronco cortado que seguía agarrado de la tierra, como no dejándose morir, pensando si se colgaba al estilo Tarzán sin provocarse algún rasguño.

La primera vez que lo intentó, se lanzó con precaución y no pasó nada, sólo lo venció su propio peso y cayó sin que le pasara nada. La segunda vez, ya tuvo un poco más de confianza, esta vez el brazo del árbol en el que se balanceaba, no resistió al pequeño infierno.

El niño sin darse por vencido, volvió a intentar la saga pero la rama no pudo más y "crack", el pequeño fue a dar al piso.

En el suelo estaba el morenito, tendido, pero con toda la energía que suelen tener los niños, como resorte, de un brinco se levantó, volteó rápidamente a todos lados para verificar que nadie lo haya visto, se sacudió las manos, las rodillas y se retiró caminando lo más despistado que pudo. Con lo que no contaba es que yo lo observaba desde la banca más lejana al árbol, mientras el pequeño hacía de las suyas.

11.6.05


Actual vista del ex hotel Riviera, en Ensenada, Baja California. Posted by Hello

Los edificios antiguos, parte de la memoria histórica de nuestras ciudades.

Recorrer las calles de nuestras ciudades nos obliga a encontrarnos con pocos edificios viejos, pocas estructuras arquitectónicas que nos muestran en sus fachadas, más que gastadas y abandonadas, los principios de la historia del Estado. Los edificios “modernos” se imponen ante la memoria.
En varias ocasiones platiqué con mi profesor Ángel Salas (que alguna vez me dio la materia de Museografía) lo triste que es ver esos edificios solos y abandonados, a punto de caerse, o en el peor de los casos, derrumbados por máquinas para dar paso a los centros comerciales que nos dan esa idea de primer mundo, de los “yunaires esteit”. Y es que, una de las particularidades de nuestras sociedades actuales es destruir lo viejo, lo antiguo, para dar paso a lo nuevo, a lo moderno, y las ciudades son el reflejo de esos cambios.
Por mis orígenes porteños, quiero referirme a mi “Bella Cenicienta”, Ensenada, que no ha estado exenta de la voracidad del comercio y en la que muchos de sus edificios y casas han desaparecido en los últimos 20 años, para construir nuevos comercios y locales, borrando la corta historia de la ciudad.

Algo para recordar.
En 1882 se trasladó a Ensenada la cabecera del partido norte, quedando como capital del territorio norte, hoy Baja California. A partir de ahí, Ensenada tuvo un crecimiento comercial importante, además de ser el primer puerto del noroeste. En esa etapa, diversos grupos de personas llegaron a la bahía de Todos Santos, principalmente ingleses, que dejaron huella, que todavía podemos percibir. La arquitectura de algunos edificios, casas y el trazo urbano son testigos del paso de ellos.
Un edificio que muestra el tiempo y la historia es la Ex-Aduana Marítima de Ensenada, que fue construido en Inglaterra y armado en Ensenada en 1887. Fue ocupado por la Compañía Americana (International Company of Mexico); después por la Compañía Inglesa (Mexican Land and Colonization Company) hasta 1917 y posteriormente permaneció cerrado cinco años. En 1922, el edificio fue tomado por la Aduana Marítima de la Secretaría de Hacienda. En 1992 el Gobierno Federal hace entrega oficial del edificio al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Otro Edificio que data desde el siglo XIX, es el Ex-Cuartel de la Compañía Fija, actualmente el Museo Histórico Regional de Ensenada. Éste fue construido un año antes que la Ex- Aduana. Fue cuartel militar al mismo tiempo que cárcel; después sólo funcionó como cárcel hasta 1986. En 1991 fue cedido por el gobierno estatal al INAH.
Estos dos edificios y la Cantina Hussong’s, son los únicos que quedan del siglo XIX.

La conservación de los edificios antiguos.
La mayoría de las ciudades de Baja California apenas rebasan los cien años, por lo que sus edificios no están bajo la responsabilidad del INAH, ya que, para que esta institución se haga cargo de los edificios antiguos deben cumplir los cien años. Y por supuesto, muchas de las estructuras arquitectónicas tienen menos de los 100 años por lo que no pueden considerarse monumentos históricos como lo marca la Ley Federal Sobre Monumentos Históricos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos.
Tomando en cuenta este detalle de la edad, el Gobierno Estatal decretó la Ley de Preservación del Patrimonio Cultural del Estado de Baja California. Esta ley da protección a edificios “que tengan más de cuarenta y nueve años de construido...”.
La Ley de Preservación faculta al Instituto de Cultura de Baja California (ICBC), para el cuidado del patrimonio cultural y por medio del Consejo del Patrimonio Cultural, como órgano pericial y de consulta, se puede decidir el futuro de los inmuebles que hayan sido declarados patrimonio cultural.
La actitud de los ensenadenses.
Se cree que la desaparición y el deterioro de los edificios antiguos es por la apatía de las personas que viven en esta ciudad, ya que al ver que se está demoliendo un inmueble no hacen nada para impedirlo. Pero han surgido situaciones en que esta creencia se refuta, tal fue el caso de las Bodegas Santo Tomás, donde la sociedad civil se unió para evitar la desaparición de este centro cultural.
José Armando Estrada Ramírez, miembro fundador del Seminario de Historia de Baja California, expresó: “Últimamente a habido un poco de conciencia, pero tradicionalmente había sido bastante negativa”.
En el año 2000, tuve la fortuna de conversar con el señor José Luis Montes Pinal (q.e.p.d.), investigador y fotógrafo de Ensenada, el cual me dio su opinión respecto a la respuesta de los ciudadanos: “Creo que el pueblo de Ensenada hemos sido indolentes... hemos permitido que se destruya nuestra historia” y agregó: “A veces nos pegamos más a los intereses personales que a los intereses comunales”.
Montes Pinal recordó el estado en que se encontraba el Centro Cultural Riviera: “En ese entonces había un señor que cuidaba el inmueble a caballo, las gaviotas entraban y salían con toda libertad”. Este edificio fue desmantelado y abandonado en diferentes etapas, pero “se ha regenerado el Hotel Playa, ahora con el nombre de Riviera, y es una representación de Ensenada y ¡qué bueno que esa joya se defendió!”, pero muchos edificios no han corrido con la misma suerte.
El caso de las Bodegas Santo Tomás.
Las Bodegas son una representación de la historia de Ensenada, ya que fueron construidas en 1913 para servir como cuartel militar. Años más tarde, fueron ocupados por la compañía vitivinícola Santo Tomás: “Bodegas Santo Tomás fue la primera empresa vitivinícola de noroeste de México y la más importante de 1937... le da una difusión a nivel nacional y mundial, y Ensenada surge en el mapa mundial del vino como una importante productora del vino” comentó José Estrada.
A principios del año 2000, se comenzó a escuchar el rumor de la posible demolición de las Bodegas Santo Tomás para ser ocupado por un estacionamiento del supermercado Calimax. Esto provocó la reacción de los diferentes sectores de la sociedad, que tenían el interés de conservar el espacio como patrimonio cultural de Ensenada. Las marchas de diferentes grupos sociales se dejaron ver varias ocasiones en las Bodegas, y las notas periodísticas, opiniones y demás, dejaron correr litros de tinta para escribir sobre este problema.
De por sí, Ensenada cuenta con muy pocos espacios para la actividad cultural, entre esos espacios se encuentra Las Bodegas Santo Tomás, que año con año se hacen las verbenas, además de celebrarse conciertos de orquestas, presentación de artistas, exhibiciones de artes plásticas, etcétera.
Afortunadamente, en junio de ese mismo año , las Bodegas de Santo Tomás fueron declaradas patrimonio cultural, lo que se convierten en un ejemplo claro de que la sociedad de este Estado está tomando conciencia de la importancia de su legado histórico. A su vez, comienza a comprender que “los inmuebles históricos son factores de identidad que ayudan a formar la memoria histórica de un lugar, (y) constituyen las raíces de una nación...” (María Eugenia Castillo, investigadora del Colegio de la Frontera Norte).
Después de todo, todavía puedo caminar por las calles de la “Bella Cenicienta” y ver algo de su memoria histórica materializada en los edificios.

Edificios que todavía se conservan en Ensenada:
Salón de actos Faraón J. Saravia La iglesia Purísimo Corazón de María
Estación de bomberos de la calle Obregón Logia masónica
Hospital general de la calle Ruíz Escuela La Corregidora
Cantina Hussong’s Aduana Marítima
Museo Goldbown Ex-cuartel
Hotel Playa, hoy Riviera Bodegas Santo Tomás

Además quedan algunas casas habitaciones que fueron construidas a principio del siglo XX.

2.6.05


Portada de la nueva novela La isla de la pasi�n, de Laura Restrpo Posted by Hello

La isla de la pasión...

Tijuana, Baja California, a 31 de mayo de 2005.
Esta fue una entrevista hecha a Laura Restrepo, quien vino a presentar su novela La isla de la pasión, que fue publicada en 1989, y esa edición pasó sin pena ni gloria. Estuvo en la Feria del Libro en Tijuana 2005. Al final de la entrevista podrán visitar la nota (donde dice Link) que fue publicada en el periódico Frontera, basada en esta entrevista, por supuesto escrita por mi.

¿Qué simlitudes culturales hay entre México y Colombia, sobre todo porque leí en la novela que retoma a las leyendas y creencias de fantasmas y otras historias que se cuentan, como la llorona, historias por el estilo...?
Es una novela que se basa en hechos reales. Fue una investigación que yo hice una serie de sucesos de principios del siglo XX, aquí en México.
Yo creo que tenemos formas subrepticias de la religiosidad y de las creencias en el más allá que están muy difundidas en el continente en este momento. Ahora, lo que pasa es que ésta es una historia de náufragos, una colonia de gente que se queda abandonada en una isla desierta, y desde luego, nueve años de estar ahí, librados a la buena de dios y de no poder regresar al continente, desde luego hace que se exacerben hasta al extremo todas estas formas de religiosidad, de fetichismo; llegaba un momento en que no tenían en nada en más que creer. Los hombres los habían olvidado y no quedaba nada más que confiar en las ánimas.
De todas maneras de la información que iba recogiendo aquí y allá, una cosa que me llamó mucho la atención es que, en determinado momento, cuando ya los hombres han desaparecido, sólo quedan las mujeres en la isla y ellas dictan una serie de normas de conducta, y una de esas normas es de que quedará expulsada la que siga conversando con los muertos... era una especie de llamado a poner los pies en la tierra.

¿Cómo dio con esta historia?
Lo que pasa es que yo viví aquí en México. Es un país que ha sido novelado, muy novelado a diferencia de otras regiones de América Latina. También está llenas de historias vírgenes en México, y no sólo tiene muchos novelistas de acá, también ha sido un imán para novelistas y periodistas de otras partes.
Entonces para poder contar una historia se necesita buscar en el último rincón y eso es lo que es esa Isla de la pasión, hoy en día es el último rincón de México y del mundo.

Alguien le platicó de esta historia...
Un colombiano, curiosamente fue un colombiano cuando le dije que quería una historia inédita de México, me dijo de la historia de los náufragos de Clipperton, esa fue la primera referencia que tuve. Ya después, duré todo un año investigando y buscando información, fue como un rompecabezas hasta poderla armar.

Cuando llegó a México, ¿qué fue lo que le maravilló o impactó del país?
Yo vine muy jovencita a México, la primera vez que vine fue con mis padres, tenía 14 años. Y desde entonces me sucedió, lo que me sucede siempre que vengo, cuando me voy sueño mucho con colores, por la noche sueño muchos colores mexicanos.

¿Qué lugares son los que visita para hacer esta remembranza de los colores?
Me voy por los mercados, es lo primero que visito.

¿Cuáles son sus expectativas con el relanzamiento de La Isla de la Pasión?
De haber vivido en México casi seis años, la verdad que México me acogió, y escribir sobre México era la única manera de poder retribuirle la generosidad y la gentileza de la gente de acá.
Me alegra mucho que ahora con Alfaguara podemos relanzar y tener la oportunidad de hacer la difusión necesaria.

Hay algún tema que le gustaría explorar de aquí del país.
¡Uy! un millón de temas, y empezando por Tijuana y por todo México, mejor ni te digo...

¡No! ¡Platíqueme!
Inmediatamente vengo registrando, nada más ahora que veníamos con el tráfico qué es lo que pasa. Están los taxistas, vengo pensando qué novela tan deliciosa de taxistas, que se hablan por esos radios que tienen y que se la pasan diciendo y hablando en clave, ¡por lo menos un cuento!.

Y algo sobre el país, ya me dijo algo sobre Tijuana
Claro que sí, nada más este crucerío de agua da para escribir muchas cosas. Esto no es un misterio para nadie, aquí hay una ebullición cultural muy particular, es el símbolo de muchas cosas...

¿Se vendría a pasar un tiempo a Tijuana?
¡Ah! yo encantada... Es el punto de encuentro del tercer mundo y el primero.

¿Cuál es el proceso de creativo para escribir una novela?
Primero en la pasión por un tema, normalmente son varios los que te asaltan. Te pasas los años pensando como mientras llega la otra novela, la estas puliendo y... después del tema viene cómo lo cuentas, cuál es el mejor ángulo... es tan importante, más que tener el tema... cómo lo cuentas, qué personajes tienen que encarnarlo, si va a ser en primera persona o va ser una voz múltiple, lo cuentas desde el pasado o desde el presente, si le das una óptica más realista, si te permite un margen de subjetividad.

Hay algún libro que la haya costado más trabajo que otros...
Todos. Yo los disfruto mucho, pero así facilito no se me da ninguno...

A esta novela le gustaría hacerle un cambio o le hizo un cambio...
Se le corrigieron erratas y tontería y media, de redacción...

Le hubiera gustado haberle agregado algo
fíjate que hay una parte, pero sería como una crónica porque esta isla despierta una devoción, lo que me ha llevado a dar con gente que son devotas de la isla...

Cambiando de giro a las preguntas, volviendo a la realidad de Latinoamericana, ¿qué opina con lo que actualmente se vive en el continente, como el en caso de Venezuela y otros países que viven situaciones muy radicales a lo que se tenía acostumbrado a los pueblos?
Hay proceso de transformación y de búsqueda de democracias más auténticas en muchos lugares, es muy interesante. Si agarras desde abajo, con distintas fórmulas y posiblemente con mayores posibilidades de éxitos, hay una oleada por superar estas democracias tan de cascarón, tan de mentiras en el fondo, tan poco sustentadas en el crecimiento, en la sociedad y en la consolidación de procesos participativos.
Hay un proceso interesante en Chile; hay otro también en Argentina; en Uruguay la izquierda acaba de ganar el poder; lo de Venezuela es muy interesante, acabo de estar allá independientemente de los peligros que hay, pero las medidas sociales son apasionantes para quien cree que hay que ponerles atención a lo pobres; en Panamá; en México que llama la atención a todo el continente. Desafortunadamente yo vengo de un país donde eso no pasa, tenemos un gobierno muy de derecha, como atenido a vías militaristas, con ideas de fuerza, es una calamidad. Pero también en Colombia, si no desde el gobierno, por otros lados hay oposición, hay una lucha por la paz y por la democracia.

¿Políticamente pudiera haber una similitud entre México y Colombia?
Sí, similitudes hay muchas desde luego, con la diferencia de que México hizo su revolución, no se que tanto habrá quedado de ella, pero nosotros no. Con nosotros nunca se ha tenido una reforma agraria, sería un eufemismo, la gente habla de paz, los gobiernos hablan de paz, cuando ni siquiera se plantean la necesidad de hacer reformas democráticas y elementales para poder ser un país pacífico.
Los países del primer mundo que son relativamente estables, han pasado por la reformas que implican cambiar las anteriores.
La tragedia del narcotráfico, desgraciadamente nos hermana, ustedes afortunadamente no han ido tan lejos en ese proceso de descomposición, como hemos ido nosotros, pero yo pienso que tanto para ustedes como para nosotros, la única solución posible de fondo para ese drama que tanto nos ha costado tantísima violencia, es la legalización.

Considera que hay más violencia en Colombia que en México, donde también se da este fenómeno del narcotráfico.
Yo creo que sí. En Colombia desafortunadamente la cosa ha llegado a niveles más altos. Venimos acá y vemos con consternación como ustedes están viviendo situaciones que nosotros vivimos hace diez años. Esto es un despeñadero más profundo, nadie sabe que tan lejos vaya a llegar. Mientras no legalicen en los Estados Unidos la droga eso va a seguir siendo así, porque es un sistema económico incuestionable, lo que comienza la guerra es la prohibición de la droga.
Algún día van a legalizar la droga como legalizaron el alcohol, y ese día quién va a contar los muertos en Colombia, México, Perú, Bolivia, tantos lugares, por culpa de esta hipocresía que implica la prohibición.

Mientras cuidas exámenes

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