Mis hijos están muertos.
Si fuera su hijo estoy segura que buscaría hasta la última piedra
para encontrar al culpable, perdóneme, pero
yo no le doy la bienvenida.
Luz
Alguien que clama en vano contra el cielo:
la sorda inmensidad, la azul indiferencia,
el vacío imposible para el eco.
Quiero que se ponga en mi lugar
Mis hijos están muertos.
Lloro por esa patria que no he tenido nunca,
la patria que edifica la angustia en el desierto.
eran estudiantes uno estaba en la universidad y otro en la preparatoria además trabajan para pagar sus estudios, no tenían tiempo para andar en pandillas,
¿Cómo explica usted señor presidente…? ¿en qué se sustenta para decir que los jóvenes eran pandilleros, mis hijos y sus compañeros eran estudiantes no pandilleros?
“por supuesto” (FCH)
no me diga eso, haga algo
Sedienta como el mar y como el mar ahogada
de agua salobre y honda
Mis hijos están muertos
María
vengo desde el abismo hasta mis labios
que son como una torpe tentativa de playa,
como arena rendida
llorando por la fuga de las olas.
eran estudiantes uno estaba en la universidad y otro en la preparatoria
Mis hijos están muertos.
Yo no les creo nada, no les creo lo que dicen... pónganse en mi lugar, díganme
qué harían, mataron a mis dos hijos , no tenían tiempo para andar en pandillas
y ustedes vienen a decir que ahora sí van a hacer algo, lo que hagan
no me los va a devolver.
Mis hijos están muertos.
póngase en mi lugar
Mis hijos están muertos.
Entre las cosas busco Tu huella y no la encuentro.
Lo que mi oído toca se convierte en silencio,
la orilla en que me tiendo se deshace.
A mí me mataron a mis dos únicos hijos, póngase en mi lugar, estoy segura que
¿Dónde estás? ¿Por qué apartas tu rostro de mi rostro?
¿Eres la puerta enorme que esconde la locura,
el muro que devuelve lamento por lamento?
Si hubiera sido su hijo, hubiera sacado a los responsables hasta debajo de las piedras.
Esperanza,
¿eres sólo una lápida?
Para mí no es usted bienvenido, ninguno de los que están aquí es bienvenido para mí, todos le dicen bienvenido, pero para mí no son bienvenidos porque ya
…el espanto la máscara perfecta de la nada.
Mis hijos están muertos.
Voz de Luz María Dávila;
Poema: El muro de los lamentos de Rosario Castellanos
Editado por Lizeth García
0 comentarios:
Publicar un comentario