
Debemos reconocerlo… en algún momento de nuestra vida, consultamos el zodiaco, o tal vez alguien nos leyó la mano para decirnos lo que nos esperaba en los próximos meses, o quizá hemos hecho alguna petición extraña a figuras representantes de deidades o con cierto poder… sí, hay que reconocerlo, todo lo que refiere al futuro, al bienestar de nuestra persona, la salud, etc. es para cada quien una preocupación, y por supuesto que hay personas que se dejan guiar por las “buenas vibras o malas” para tomar decisiones, pero de ahí, a tomar decisiones que perjudiquen a terceros, considero que debe estar muy lejos.
Sin embargo, cuando leemos el libro Los brujos del poder, de José Gil Olmos, nos da cuenta de cómo gobernantes, políticos y líderes se acercan a las prácticas esotéricas, brujería, “limpias”, amarres, etc. para lograr sus objetivos: no perder el poder que tienen o aumentarlo.
En un trabajo disciplinado, Olmos investiga sobre personajes que cambiaron el destino de nuestro país. Así, lo que ya es por muchos sabido, el lado “espiritual” de Francisco I. Madero, el hombre que cambió el curso de México, gracias a los consejos de los espíritus que consultaba, y le decían qué y cómo hacerlo, lo que lo llevó a iniciar una de las gestas más importantes de la historia mexicana. También Plutarco Elías Calles se convirtió en un “medium”, al igual que Madero, es documentado minuciosamente.
Olmos hace un bosquejo de las acciones de diversos políticos, entre los que se cuentan la historia insólita de la “Paca”, quien “descubrió” los restos del ex diputado del PRI, Manuel Muñoz Rocha, quien desapareció, y está ligado al asesinato de Ruiz Massieu, y, supuestamente, sus restos estaban enterrados en propiedades de Raúl Salinas. A partir de documentos como cartas, Raúl Salinas estuvo ligado a Francisca Zetina (nombre de pila de la Paca), como su consejera y consultora para saber los beneficios que le traerían en sus negocios.
Por este mismo camino, la lideresa más fuerte y poderosa de América Latina, Elba Esther Gordillo, también es seguidora de los brujos para conseguir lo que desea, incluso para quitar a las personas que le estorban. La narración que Olmos realiza sobre la “maestra” realmente resulta insólita, sin embargo, las fuentes, como lo aclara el autor, son de primera mano, esto es, personas que vivieron junto a la lideresa los embrujos por los cuales llegó a pagar hasta 45 mil dólares.
Las historias sobre los personajes de la política llegan hasta el primer presidente del país de Acción Nacional: Vicente Fox, de cual se narra cómo su actual esposa logró engancharlo para hacerlo su esposo. Así, los relatos increíbles pasan ante los ojos del lector.
Al llegar hasta la última página, me cuestiono (tal como lo comento el autor, en su presentación en la Feria del Libro pasada, palabras mas, palabras menos): estas personas tienen toda la libertad de creer en lo que más les complazca, pero en qué momento pierden la línea entre lo racional y lo mágico, y al realizar prácticas de brujería, de esoterismo, entre otras, se convierte en algo que nos compete a los ciudadanos, ya que su sed de poder no se satisface con lo que ya tienen, y se sirven de todo ésto para tomar decisiones que implican el destino de un país, y sólo por extender el dominio, no sólo de sus vidas, sino la vida de millones.

Olmos, muy acertadamente concluye en su introducción, citando a un filósofo argentino, que explica que la brujería está presente en muchos círculos sociales, como el empresarial, educativo, etc. pero “que prospera más en los políticos por una razón esencial: su nivel cultural es más bajo”. ¡Qué Dios nos libre! (tómenlo como sarcasmo).
José Gil Olmos. Los brujos del poder. El ocultismo en la política mexicana. Col. De Bolsillo.
Sin embargo, cuando leemos el libro Los brujos del poder, de José Gil Olmos, nos da cuenta de cómo gobernantes, políticos y líderes se acercan a las prácticas esotéricas, brujería, “limpias”, amarres, etc. para lograr sus objetivos: no perder el poder que tienen o aumentarlo.
En un trabajo disciplinado, Olmos investiga sobre personajes que cambiaron el destino de nuestro país. Así, lo que ya es por muchos sabido, el lado “espiritual” de Francisco I. Madero, el hombre que cambió el curso de México, gracias a los consejos de los espíritus que consultaba, y le decían qué y cómo hacerlo, lo que lo llevó a iniciar una de las gestas más importantes de la historia mexicana. También Plutarco Elías Calles se convirtió en un “medium”, al igual que Madero, es documentado minuciosamente.
Olmos hace un bosquejo de las acciones de diversos políticos, entre los que se cuentan la historia insólita de la “Paca”, quien “descubrió” los restos del ex diputado del PRI, Manuel Muñoz Rocha, quien desapareció, y está ligado al asesinato de Ruiz Massieu, y, supuestamente, sus restos estaban enterrados en propiedades de Raúl Salinas. A partir de documentos como cartas, Raúl Salinas estuvo ligado a Francisca Zetina (nombre de pila de la Paca), como su consejera y consultora para saber los beneficios que le traerían en sus negocios.
Por este mismo camino, la lideresa más fuerte y poderosa de América Latina, Elba Esther Gordillo, también es seguidora de los brujos para conseguir lo que desea, incluso para quitar a las personas que le estorban. La narración que Olmos realiza sobre la “maestra” realmente resulta insólita, sin embargo, las fuentes, como lo aclara el autor, son de primera mano, esto es, personas que vivieron junto a la lideresa los embrujos por los cuales llegó a pagar hasta 45 mil dólares.
Las historias sobre los personajes de la política llegan hasta el primer presidente del país de Acción Nacional: Vicente Fox, de cual se narra cómo su actual esposa logró engancharlo para hacerlo su esposo. Así, los relatos increíbles pasan ante los ojos del lector.
Al llegar hasta la última página, me cuestiono (tal como lo comento el autor, en su presentación en la Feria del Libro pasada, palabras mas, palabras menos): estas personas tienen toda la libertad de creer en lo que más les complazca, pero en qué momento pierden la línea entre lo racional y lo mágico, y al realizar prácticas de brujería, de esoterismo, entre otras, se convierte en algo que nos compete a los ciudadanos, ya que su sed de poder no se satisface con lo que ya tienen, y se sirven de todo ésto para tomar decisiones que implican el destino de un país, y sólo por extender el dominio, no sólo de sus vidas, sino la vida de millones.

Olmos, muy acertadamente concluye en su introducción, citando a un filósofo argentino, que explica que la brujería está presente en muchos círculos sociales, como el empresarial, educativo, etc. pero “que prospera más en los políticos por una razón esencial: su nivel cultural es más bajo”. ¡Qué Dios nos libre! (tómenlo como sarcasmo).
José Gil Olmos. Los brujos del poder. El ocultismo en la política mexicana. Col. De Bolsillo.
0 comentarios:
Publicar un comentario